Sensor de movimiento infrarrojo empotrable 360º 300/800w
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Los sensores de movimiento para luz permiten encender y apagar la iluminación de forma automática cuando detectan presencia, evitando tener que utilizar continuamente un interruptor y ayudando a reducir encendidos innecesarios. Son especialmente prácticos en pasillos, escaleras, garajes, accesos, zonas comunes y espacios exteriores donde queremos disponer de luz justo cuando se necesita.
En nuestro catálogo encontrarás sensores de movimiento PIR de superficie y empotrables, con diferentes ángulos y alcances de detección. Los modelos de techo con detección de 360° permiten cubrir una zona amplia alrededor del sensor, mientras que los sensores de pared de 180° resultan muy útiles en entradas, fachadas o zonas de paso. También disponemos de opciones para interior y modelos preparados para exterior.
Antes de elegir, conviene tener en cuenta dónde vas a instalarlo, la zona que quieres cubrir y la potencia de las luces que vas a conectar. Muchos sensores permiten además ajustar cuánto tiempo permanece encendida la luz y decidir a partir de qué nivel de oscuridad queremos que se active.
ncuentra el sensor de movimiento que mejor se adapte a tu instalación y consigue una iluminación más cómoda, automática y eficiente.
Lo primero es pensar dónde vas a instalarlo y qué zona quieres cubrir. Para un techo, un sensor de 360° suele ser una buena opción porque detecta movimiento alrededor del punto de instalación. En una pared, entrada o fachada, un modelo de 180° puede encajar mejor para controlar una zona concreta.
También conviene comprobar si el sensor está pensado para interior o exterior, su alcance y altura recomendada de instalación y, especialmente, la potencia máxima que admite. Si va a controlar iluminación LED, revisa siempre la carga máxima indicada específicamente para este tipo de luz. En exterior, además, tendrás que tener en cuenta el grado de protección IP.
Nuestro consejo: si vas a controlar varias luminarias LED con un mismo sensor, fíjate especialmente en la carga máxima admitida para LED. Y si va instalado en exterior, comprueba también que el grado IP sea adecuado para el lugar donde lo vas a colocar.
La protección IP necesaria dependerá de dónde vayas a instalar el sensor y de lo expuesto que esté al agua y al polvo. No necesita la misma protección un sensor colocado bajo un porche que otro instalado directamente en una fachada expuesta a la lluvia.
En nuestro catálogo encontrarás, por ejemplo, modelos con protección IP65, adecuados para instalaciones exteriores donde puede existir una mayor exposición al agua y al polvo.
Muchos sensores incorporan un ajuste de luminosidad o lux que permite decidir a partir de qué nivel de luz ambiental debe activarse la iluminación.
De esta forma, el sensor puede seguir detectando movimiento durante el día sin necesidad de encender las luces mientras exista suficiente iluminación natural.
Nuestro consejo: ajusta el nivel de lux una vez instalado el sensor y haz algunas pruebas en las condiciones reales de luz de la zona.
Muchos sensores permiten ajustar cuánto tiempo permanece encendida la luz después de detectar movimiento, desde unos segundos hasta varios minutos. Así puedes adaptarlo mejor al uso y a las condiciones de cada instalación.
Si el sensor vuelve a detectar movimiento o presencia, la luz permanecerá encendida y el tiempo de apagado comenzará de nuevo cuando deje de detectar movimiento.
Nuestro consejo: en pasillos o zonas de paso suele bastar con un tiempo corto. En garajes, accesos o espacios donde vayas a permanecer más tiempo, puede interesar aumentar ese intervalo.