Plafón de techo exterior Skies 2L E27 IP44 - Philips
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Marca
Precio
Diseño
Color
Protección IP
Alimentación
Casquillo
Los plafones de exterior son una opción muy práctica para iluminar terrazas, porches, entradas o zonas de paso, especialmente cuando buscamos una luminaria compacta, discreta y que quede bien integrada en el techo.
A la hora de elegir, uno de los aspectos más importantes es el grado de protección IP, ya que no necesita la misma protección un plafón instalado bajo un porche que otro situado en una zona más expuesta a la humedad o la lluvia. En nuestro catálogo encontrarás modelos con diferentes niveles de protección
También puedes elegir entre plafones con LED integrado o modelos con bombillas reemplazables, además de diferentes tamaños, potencias, acabados y temperaturas de color. Algunos modelos permiten incluso instalarse tanto en techo como en pared, funcionando como plafón o aplique de exterior.
En exterior también conviene prestar atención a los materiales y acabados, ya que la luminaria puede estar expuesta no solo al agua, sino también al sol, los cambios de temperatura y el paso del tiempo.
Lo primero que debes tener en cuenta es la ubicación del plafón. En exterior, la protección necesaria cambia mucho según esté instalado bajo un techo o porche, o en una zona más abierta donde pueda recibir lluvia y humedad de forma directa.
En zonas exteriores protegidas, un grado como IP44 puede ser suficiente en muchos casos. Si el plafón va a estar más expuesto a lluvia, humedad o salpicaduras, conviene elegir una protección mayor, como IP54 o IP65, siempre teniendo en cuenta las condiciones indicadas por el fabricante.
También es importante recordar que el exterior no solo implica agua. El plafón puede estar expuesto al sol, cambios de temperatura, humedad ambiental y suciedad, por lo que merece la pena fijarse también en la calidad de los materiales y acabados.
Para acertar con el plafón, lo primero es pensar qué tipo de espacio quieres iluminar y cuánta luz necesitas. No requiere lo mismo un porche pequeño junto a la entrada que una terraza amplia donde cenas, lees o pasas varias horas por la noche.
También conviene fijarse en la altura del techo y el tamaño del plafón. En techos bajos suelen funcionar muy bien los modelos compactos o extraplanos, porque ocupan poco espacio visual. En terrazas más amplias puedes optar por un plafón de mayor diámetro o incluso instalar varios puntos de luz para conseguir una iluminación más uniforme.
La cantidad de luz es otro aspecto importante. Para crear ambiente puede bastar una iluminación suave, mientras que en una zona de comedor o paso conviene buscar un flujo luminoso mayor. Una temperatura de color cálida, alrededor de 2.700 K o 3.000 K, suele resultar especialmente agradable en terrazas y porches.
No recomendamos luz de 4.000 K salvo que busques una iluminación más funcional, por ejemplo en zonas de acceso, paso, garajes o espacios donde priorices la visibilidad frente al ambiente.
No hay una cifra única, porque depende bastante del tamaño del espacio, el uso que le des y la cantidad de puntos de luz que tengas instalados.
Como orientación, para una terraza o porche donde buscas una iluminación agradable y suficiente para moverte con comodidad, puedes calcular aproximadamente entre 100 y 150 lúmenes por m². Si además utilizas la zona para comer, leer o necesitas algo más de visibilidad, puedes acercarte a 150–200 lúmenes por m².
Por ejemplo, en una terraza de 12 m², una iluminación general de unos 1.200–1.800 lúmenes puede funcionar bien en muchos casos. Si quieres más luz o el espacio tiene acabados oscuros, puede interesarte aumentar esa cifra.
También es importante cómo repartes la iluminación. Muchas veces resulta mejor instalar varios puntos de luz que concentrar todos los lúmenes en un único plafón muy potente, especialmente en terrazas largas o porches amplios.