Foco empotrable Roces IP65 GU10 fijo blanco baño - Xana
- -30%
Color
Casquillo
Forma
Luz orientable
Color de luz
Precio
Diámetro de corte
Protección IP
Regulable en intensidad
Potencia
Material
Marca
Los focos empotrables de techo para baño permiten integrar la iluminación de forma discreta y aprovechar mejor el espacio disponible. En nuestro catálogo encontrarás modelos con diferentes grados de protección IP, tamaños, diámetros de corte y tipos de fuente de luz para adaptarlos a distintas zonas del baño.
Puedes elegir entre focos con LED integrado o casquillo GU10, modelos fijos u orientables y diferentes temperaturas de color. Antes de elegir conviene tener en cuenta especialmente la ubicación del foco, su exposición al agua y el diámetro de corte necesario para la instalación.
Si tienes dudas antes de elegir, puedes consultar nuestros consejos sobre cómo iluminar un baño y nuestra guía sobre qué es la protección IP, dos aspectos importantes a la hora de seleccionar la iluminación adecuada para esta estancia.
Los focos empotrables de techo para el baño están diseñados específicamente para integrarse de manera discreta en el techo del baño, proporcionando una buena iluminación sin ocupar espacio visual. Están instalados de forma que solo la parte visible del foco sobresale, mientras que el resto de la estructura queda oculta dentro del techo.
Una de las características más importantes es el grado de protección IP, que debe elegirse según la ubicación del foco y su proximidad al agua. No necesita la misma protección un foco instalado en una zona general del baño que otro situado cerca de la ducha o la bañera.
Puedes encontrar modelos con LED integrado o casquillo GU10, diferentes diámetros de corte, acabados, ángulos de apertura y temperaturas de color para adaptar la iluminación a las características de cada baño.

La principal diferencia radica en las condiciones especificas del entorno donde van instalados. En el baño, hay consideraciones especiales en cuanto a la humedad y la seguridad que deben tenerse en cuenta al elegir los focos empotrables.
Los focos empotrables de baño están diseñados para ser resistentes al agua. Esto significa que están fabricados para soportar la humedad y las salpicaduras de agua (algo común en los baños). Esto viene determinado por la clasificación de protección IP (índice de protección) que indica su nivel de resistencia al agua.
Por otro lado, también tienen características particulares en cuestión de seguridad. Por ejemplo, pueden tener juntas o sellos especiales para evitar la entrada de humedad en las conexiones eléctricas y en el interior del foco.
El grado de protección IP necesario depende de la zona del baño donde se instale el foco y de su proximidad al agua. Como referencia, los modelos con protección frente a salpicaduras son adecuados para determinadas zonas del baño, mientras que las áreas próximas a la ducha o bañera pueden requerir una protección específica. Antes de instalar un foco, comprueba siempre su grado IP y que sea adecuado para la ubicación prevista.
El número de focos dependerá del tamaño del baño, de los lúmenes que proporcione cada foco y de cómo estén distribuidos. Como orientación, es recomendable repartir varios puntos de luz para evitar sombras y conseguir una iluminación equilibrada.
Una forma sencilla de calcularlo es estimar primero la cantidad de luz necesaria. Como referencia, puedes calcular aproximadamente 300 lúmenes por cada m² de superficie. Por ejemplo, un baño de 6 m² necesitaría alrededor de 1.800 lúmenes.
Después, divide los lúmenes totales entre los lúmenes que proporciona cada foco. Si necesitas 1.800 lúmenes y cada foco ofrece 450 lúmenes, necesitarías aproximadamente 4 focos.
También conviene tener en cuenta que la zona del espejo suele requerir una iluminación adicional específica, por lo que los focos del techo no tienen que proporcionar toda la luz del baño.
La temperatura de color dependerá del ambiente que quieras crear y del uso del baño. Como orientación, los 3.000 K (blanco cálido) proporcionan una luz más acogedora y relajante, ideal para baños en los que se busca una atmósfera confortable. Incluso los 2.700 K, con una tonalidad todavía más cálida, están ganando presencia en baños de estilo contemporáneo y en espacios donde se busca crear un ambiente más relajante, decorativo y similar al de un spa.
Los 4.000 K (blanco neutro) ofrecen una iluminación más clara y funcional, por lo que son una buena elección para el uso diario y para zonas donde se necesita una buena visibilidad.
Si el baño también cuenta con iluminación específica en el espejo, puedes combinar una luz general de 3.000 K o 4.000 K con una iluminación adecuada para tareas como maquillarse o afeitarse.
Sí, pero es fundamental elegir un foco adecuado para esa zona. La normativa distingue diferentes zonas de seguridad alrededor de la ducha en función de su proximidad al agua y de la altura de instalación.
Si el foco queda directamente sobre la ducha, hay que comprobar especialmente su grado de protección IP, la altura del techo y las características eléctricas de la luminaria. En zonas expuestas a salpicaduras, una protección elevada frente al agua, como IP65, es una opción especialmente recomendable para este tipo de instalación.